

Crianza
“Quien tiene paciencia,
obtendrá lo que desea.”
Benjamin Franklin
Las barricas se disponen en un solo nivel para facilitar los trabajos de relleno y análisis de las mismas con el objeto de vigilar sus perfectas condiciones sanitarias.
Los vinos pasan por barricas nuevas y seminuevas de roble francés y americano con una vida máxima de tres años.
La crianza abarca desde los doce hasta los veinticuatro meses, dependiendo del tipo de vino. Durante todo el proceso se van realizando catas organolépticas que determinarán su destino final: Crianza, Reserva —en determinadas añadas— y Vendimia Seleccionada Cuesta de las Liebres —sólo en cosechas excepcionales—.Tras su paso por barrica, estos vinos son clarificados con clara de huevo natural. El embotellado se realiza siempre en primavera y la permanencia en las botellas va desde seis hasta veinticuatro meses.
Anualmente salen al mercado nacional e internacional 750.000 botellas, dependiendo de las características de cada añada.