

Tinto Fino (Tempranillo)
Es la reina de la Ribera del Duero; hoy se la conoce también como “Finto Fino” y “Tinta del País”, denominaciones que hace tiempo, se pensaba, designaban variedades distintas. Su ciclo vegetativo encaja perfectamente en el clima de la Ribera. La producción y su buena maduración no tienen otra dificultad que su sensibilidad a las temibles heladas de primavera. Los finales de maduración se ralentizan forzando a la planta a vendimias tardías —mediados de octubre— que favorezcan la concentración de color y de azúcar en proporciones medias-altas. Las plantas del Pago de Carraovejas son fruto de clones seleccionados que ofrecen un Tinto Fino de racimo pequeño y grano muy suelto, de color concentrado y aromas de fruta madura.