

La uva vendimiada es resultado de un arduo y constante trabajo a pie de viña ejecutados en los meses precedentes, con el objetivo de autolimitar la producción para favorecer una mayor calidad, mediante: poda en seco, poda en verde, desnietado, aclareo de racimos… Todas estas operaciones a pie de viña están acompañadas de otras labores mecanizadas como el despuntado, pase de binadores con entrecepas en algunas parcelas, otras con cubierta vegetal, tratamientos dentro de un marco de viticultura integrada y lo más ecológica posible, correciones nutricionales y aportes hídricos…, siguiendo las últimas y más modernas tecnologías. Con estos trabajos se consigue definir la uva que será vendimiada y las características qué van a obtener: grado, concentración polifenólica, pH, acidez…